Diagnóstico de Gestión Tributaria
Entender la posición tributaria desde el negocio
Los impuestos reflejan decisiones, operaciones y resultados que se producen antes de una declaración.
Por eso, un diagnóstico de gestión tributaria comienza comprendiendo la realidad de la empresa y observando cómo esa realidad se está reflejando en su posición tributaria.
Una compañía puede estar cumpliendo sus obligaciones y, al mismo tiempo, mantener criterios definidos bajo circunstancias que han cambiado, diferencias que se han acumulado durante varios períodos o resultados tributarios cuya evolución requiere una mejor explicación.
El resultado financiero y el tributario responden a reglas diferentes y no tienen por qué coincidir. Pero cuando su relación resulta difícil de comprender, una posición produce efectos inesperados o su comportamiento cambia respecto de la evolución del negocio, puede existir una razón para mirar con mayor profundidad.
La diferencia no es necesariamente el problema. Entender qué la está produciendo permite determinar si requiere atención.
El resultado tributario también tiene un efecto financiero
Una posición tributaria no se comprende completamente determinando solamente si tiene sustento técnico.
También importa observar qué resultado está produciendo y cómo ese resultado puede reflejarse financieramente y en la caja de la empresa.
Existen normas, alternativas y beneficios tributarios que pueden anticipar o postergar determinados efectos. Cuando su aplicación admite una decisión del contribuyente, las circunstancias y el momento en que se utilizan pueden modificar el resultado económico que finalmente producen.
Una alternativa prevista por la normativa puede ser procedente y, sin embargo, generar efectos diferentes dependiendo de la situación tributaria y financiera de la empresa.
Por eso, cuando corresponde, analizamos no solamente su procedencia, sino también el resultado que está generando, cuándo puede producir un efecto financiero y si ese efecto continúa siendo adecuado para las circunstancias actuales de la compañía.
En tributación, cuánto importa. Cuándo también.
Riesgos y oportunidades necesitan dimensión
Identificar una contingencia o una oportunidad es solamente una parte del análisis.
Cuando los antecedentes lo permiten, buscamos dimensionar su posible impacto económico y financiero.
Una materia técnicamente compleja puede tener un efecto limitado para la empresa. Otra, aparentemente recurrente, puede haberse acumulado durante varios períodos y representar una exposición significativamente mayor.
La misma mirada se aplica a las oportunidades.
Recuperaciones, créditos u otras posiciones pueden representar valor que todavía no se ha reflejado en caja. Identificarlas es importante, pero también lo es comprender cuánto podría materializarse efectivamente y bajo qué condiciones.
La relevancia técnica de una materia no determina por sí sola su importancia para el negocio. Su dimensión económica también importa.
El tiempo disponible puede cambiar las alternativas
El momento en que una materia es identificada también puede modificar las posibilidades de actuar.
Un riesgo detectado oportunamente puede permitir revisar antecedentes, corregir una posición cuando corresponda o fortalecer su sustento antes de que la exposición continúe acumulándose.
Una oportunidad identificada a tiempo puede permitir analizar su materialización mientras todavía existen alternativas para hacerlo.
Dependiendo de cada situación, pueden resultar relevantes plazos de prescripción, rectificación, recuperación, solicitud u otros límites temporales establecidos por la normativa.
Una materia tributaria no tiene solamente un monto. También puede tener una ventana de tiempo para actuar.
El diagnóstico incorpora esa dimensión para comprender no solamente qué existe hoy, sino también cuánto espacio puede quedar para adoptar una decisión.
Mirar hacia atrás cuando todavía importa hacia adelante
Parte de la información relevante puede encontrarse en períodos anteriores.
Eso no significa transformar el diagnóstico en una auditoría exhaustiva del pasado. Volvemos sobre operaciones, criterios o posiciones anteriores cuando la información disponible muestra que todavía pueden explicar o afectar una situación presente o futura.
Puede existir una exposición que continúa abierta, una recuperación que todavía puede materializarse, un efecto desplazado hacia períodos posteriores o una posición cuya evolución necesita ser comprendida.
También puede ocurrir que un criterio adoptado bajo determinadas circunstancias continúe produciendo efectos cuando las operaciones, resultados o condiciones de la empresa ya son diferentes.
No revisamos el pasado por el pasado. Lo hacemos cuando todavía puede explicar o afectar una posición actual o futura.
Entender qué está produciendo el resultado
Cuando una materia requiere atención, comprender su origen permite ir más allá de su efecto inmediato.
Puede encontrarse en el criterio aplicado, pero también en la información que alimenta la determinación tributaria, en procesos, controles, responsabilidades, sistemas o en la forma en que las decisiones de otras áreas llegan a quienes administran los impuestos.
Una diferencia corregida puede resolver una situación puntual. Comprender qué la produjo permite evaluar si puede volver a ocurrir.
Por eso, cuando resulta relevante, el diagnóstico también observa las condiciones bajo las cuales se están generando los resultados tributarios.
Resolver el efecto es importante. Comprender su origen permite administrar mejor lo que viene.
De la comprensión a la decisión
Preguntas ejecutivas del diagnóstico
¿Qué está ocurriendo?
¿Cuánto puede representar?
¿Cuándo puede afectar la caja?
¿Cuánto tiempo existe para actuar?
Del diagnóstico a la decisión
El objetivo no es producir una lista extensa de observaciones.
Es distinguir aquello que se encuentra adecuadamente explicado de las materias que requieren atención y entregar elementos suficientes para decidir cuáles justifican una acción.
Para la administración, la conclusión técnica es necesaria. Pero también importa poder responder las preguntas anteriores.
No todo hallazgo requiere una acción.
Una posición puede encontrarse adecuadamente sustentada y no requerir cambios. Una materia puede ser técnicamente relevante pero poco material. Otra puede justificar seguimiento antes que una intervención inmediata.
Parte del valor del diagnóstico está precisamente en distinguir qué requiere una decisión y qué no.
De la conclusión a la acción
Cuando existe una razón para actuar, las conclusiones del diagnóstico permiten establecer prioridades considerando la naturaleza de la materia, su posible impacto y el tiempo disponible.
La respuesta puede requerir corregir una diferencia, fortalecer una posición, materializar una oportunidad o introducir cambios que reduzcan la posibilidad de que una situación vuelva a producirse.
En otros casos, la decisión puede ser mantener una posición o monitorear su evolución.
Las conclusiones pueden así transformarse en un plan de acción para ser desarrollado por la propia organización o con el acompañamiento que resulte necesario.
El diagnóstico no presupone esa etapa ni parte de la conclusión de que algo necesariamente debe cambiar.
Permite decidir si existe una razón para actuar y dónde resulta realmente necesario hacerlo.
Nuestra mirada
Un Diagnóstico de Gestión Tributaria debería permitir distinguir qué está correctamente explicado, qué requiere atención y dónde todavía existe espacio para actuar.
Cuando una materia es relevante, buscamos comprender su dimensión económica, su posible efecto en caja, el momento en que puede producirse y el tiempo disponible para administrarla.
A partir de esas conclusiones, la empresa puede decidir qué mantener, qué fortalecer y dónde resulta necesario actuar.
Identificar una materia es solamente el comienzo. El valor está en comprender qué significa y convertir esa conclusión, cuando corresponde, en una decisión.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Qué es un diagnóstico tributario para una empresa?
Un diagnóstico tributario permite revisar la situación tributaria de una empresa e identificar materias que requieren atención.
En un Diagnóstico de Gestión Tributaria, esa revisión considera además cómo las posiciones tributarias se relacionan con los resultados del negocio, sus posibles efectos financieros y de caja, y si existen riesgos u oportunidades que justifican una decisión.
¿Cuál es la diferencia entre un diagnóstico tributario y una auditoría tributaria?
Una auditoría tributaria puede orientarse a revisar con profundidad determinadas obligaciones, operaciones o períodos.
El diagnóstico busca obtener una visión de las materias relevantes, comprender sus posibles efectos y determinar cuáles requieren profundización, seguimiento o una acción posterior. Su alcance dependerá de las características y necesidades de cada empresa.
¿Qué riesgos puede detectar un diagnóstico tributario?
Puede identificar posiciones, diferencias o situaciones que requieran revisión por su tratamiento tributario, recurrencia, acumulación durante distintos períodos o potencial efecto económico.
Cuando existen antecedentes suficientes, el análisis puede además dimensionar su impacto y considerar el tiempo disponible para corregir, sustentar o administrar la situación.
¿Un diagnóstico tributario puede detectar oportunidades y recuperaciones de impuestos?
Sí. Dependiendo de la situación de la empresa, pueden identificarse créditos, recuperaciones u otras posiciones que todavía puedan producir un efecto financiero favorable, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la normativa.
En estos casos importa no solamente identificar la oportunidad, sino también determinar su potencial dimensión y si todavía existe tiempo para materializarla.
¿Cómo puede una posición tributaria afectar el flujo de caja de una empresa?
Los impuestos pueden generar pagos, recuperaciones u otros efectos financieros en momentos diferentes de aquel en que se originó una operación.
Además, cuando la normativa contempla alternativas en determinados tratamientos, su aplicación puede producir efectos distintos dependiendo de las circunstancias de la empresa.
Por eso, el diagnóstico puede considerar no solamente cuánto representa una posición, sino también cuándo puede afectar la caja.
¿Por qué son importantes los plazos de prescripción en un diagnóstico tributario?
Porque el paso del tiempo puede modificar las alternativas disponibles frente a determinados riesgos u oportunidades.
Dependiendo de la materia, pueden resultar aplicables plazos de prescripción, rectificación, devolución, recuperación, solicitud u otros límites temporales. Por ello, el diagnóstico considera el plazo específico que corresponda antes de determinar qué alternativas continúan disponibles.
¿Cuántos años hacia atrás puede revisar un diagnóstico tributario?
No existe necesariamente un período único aplicable a todos los diagnósticos.
El alcance depende de la materia analizada, de los antecedentes de la empresa y de los plazos legales que resulten aplicables. Una revisión puede requerir observar períodos anteriores cuando sus operaciones o posiciones todavía producen efectos o resultan relevantes para comprender la situación actual.
¿Cuándo conviene hacer un diagnóstico tributario?
Puede resultar conveniente cuando el negocio ha cambiado, existen resultados tributarios que requieren una mejor explicación, se mantienen posiciones relevantes durante varios ejercicios, aparecen diferencias recurrentes, se han realizado operaciones de mayor complejidad o la administración necesita una mirada independiente sobre su situación tributaria.
La oportunidad también importa cuando existen riesgos u oportunidades respecto de los cuales el tiempo disponible puede modificar las alternativas para actuar.
¿Qué ocurre después de un diagnóstico tributario?
No todo diagnóstico determina que sea necesario realizar cambios.
Puede confirmar que determinadas posiciones están adecuadamente explicadas o identificar materias que requieren seguimiento. Cuando existen razones para actuar, sus conclusiones pueden permitir priorizar correcciones, fortalecimientos u oportunidades y definir un plan de acción de acuerdo con su relevancia, impacto y oportunidad.